La recepción de pacientes al tratamiento psicológico puede realizarse a través de dos modalidades:
La evaluación psicológica de cada paciente, se realiza en ambos casos, mediante entrevistas semiestructuradas y aplicación de cuestionarios (ISRA, CCE, SPSI, JENKINS y 16PF) que ayudaran a conocer la patología de cada individuo y determinar el tratamiento psicológico más adecuado en cada caso, teniendo en cuenta las siguientes situaciones:
Las patologías más habituales aparecidas durante el año 2005, que coinciden con las detectadas en años anteriores son: Ansiedad, depresión, miedo a la incorporación laboral, estrés, e incapacidad para adaptarse al nuevo estilo de vida. La intervención psicológica, ante estas patologías, se lleva a cabo utilizando las técnicas descritas en el correspondiente apartado.
A través del tratamiento psicológico se pretende conseguir los siguientes objetivos: